#narraluz 9

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1 respuesta

  1. Ando espesa hoy. A veces cuesta ver cuando las cosas son demasiado claras. Cuesta ver el amor donde está el amor. A veces, cuando las cosas son demasiado claras, termina por quedar solo el parque vulgar, la escena corriente, que veo desdibujada porque ni siquiera me fijo demasiado. La escena a la que no me acerco, porque esa señora me interesa lo mismo que el banco y los arbustos que tiene al lado. Termina por quedar un mundo en el que ya no me sorprenden ni el color ni la vida, plano y absurdo.

    Es fácil olvidarse de lo que siempre está ahí, de quien sabemos que no nos fallará nunca, de los que tenemos seguros. De la madre, del mejor amigo, del marido, de Dios. Los damos por supuestos. Creemos poseerlos ya, y nos distraemos con otras personas nuevas, que nos parecen más atrayentes, más interesantes o más bellas.

    A veces, cuando las cosas son demasiado claras, necesitamos que alguien les dé la vuelta por nosotros, que nos enseñe el reverso de lo evidente y ponga, con ello, toda nuestra vida patas arriba. Que nos enseñe que a un amor tan grande como para abajarse no se le ve desde arriba. Que los pasos que siguen otros pasos apenas se distinguen de los primeros, pero ahondan la huella. Que solo desde el reconocimiento de mi necesidad encontraré la mano que se me tiende, que siempre ha estado ahí, tendida para mí.

    Nadie duerma… porque al alba, venceré.

    http://youtu.be/XwdAj77Ij7k

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